Chihuahua. Nada nuevo bajo el sol ardiente de Chihuahua, los medios de comunicación en la nómina del gobierno del estado, hacen como que la virgen les habla sobre el tema que ha empantanado el cuarto informe de la gobernadora, luego que «Sin Embargo» exhibiera lo que en Chihuahua es algo ya digerido, conocido o lamentablemente tolerado, la evidente corrupción y conflictos de interés del gobierno de Eugenia Campos, su difundo marido y los negocios que pululan en la administración estatal.
A inicio de la semana el portal «sin Embargo» y «Los Periodistas» y todo su equipo, exhibieron la construcción de una residencia en el fraccionamiento «Bosques de San Francisco», aquí en la ciudad de Chihuahua, residencia de la gobernadora María Eugenia Campos Galván que supuestamente le habría heredado su difundo esposo, uno de los millonarios del estado, Víctor Manuel Cruz Russek, lo que desató una serie de datos e información que mostró lo que la prensa local no ve, no investiga y no muestra sobre el actual gobierno de Eugenia Campos y las redes de interés que rodea ese gobierno.
Se trata de un entramado de intereses y amistades que rodean a la gobernadora panista, así como parte de la élite chihuahuense que mantiene control económico y político en el estado, pero aún más interesante que la misma residencia denominada «dorada», por el uso de laminas o papel de oro en un baño, comenzó a salir a la luz la red de complicidades de la que en Chihuahua nos tienen acostumbrados, y que la prensa sometida a los convenios anuales y también a las amistades de varios dueños de los medios de comunicación, esta información siempre es omitida, aunque es de conocimiento público por la mayoría de los chihuahuenses.
Aquí la primera parte de esta investigación de Sin Embargo, y que durante la semana han dado seguimiento.
La censura o autocensura de la prensa local, no es nuevo para los chihuahuenses, la mordaza de la «nómina» mantiene a la sociedad chihuahuense inmersa y vulnerable a los intereses del gobierno en turno, actualmente el PRIAN encabezado por la gobernadora Eugenia Campos, al igual que en la capital, el alcalde Marco Bonilla, a quién el entramado de intereses empresariales también llega.
Ahuizote.
