Donald Trump anuncia otra pausa en los ataques a las infraestructuras energéticas iraníes mientras continúa hablando de supuestos contactos indirectos entre Estados Unidos e Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión de ataques contra plantas energéticas de Irán durante un periodo de 10 días.
La decisión, según explicó, responde a una solicitud del Gobierno iraní y se enmarca en un contexto de contactos en curso entre ambas partes.
Trump indicó en Truth Social que pospone el plazo para la destrucción de las instalaciones energéticas hasta el lunes 6 de abril de 2026 a las 20:00 horas, tiempo de la costa este.
Según añadió, las supuestas negociaciones con Teherán continúan y avanzan de forma positiva.
El anuncio se produce tras una medida similar adoptada días antes, cuando Washington suspendió ataques por cinco días. En ese momento, el mandatario vinculó la decisión a la expectativa de avances en las supuestas conversaciones sobre la situación en Medio Oriente.
Sin embargo, las señales entre ambas partes resultan contradictorias. Mientras Trump afirmó que los diálogos han sido «muy positivos y productivos», autoridades iraníes negaron la existencia de conversaciones directas y aseguraron que no tienen intención de negociar.
Teherán reconoció haber recibido mensajes de Washington a través de intermediarios, los cuales están siendo evaluados.
Medios informaron que Estados Unidos presentó a Irán un plan de paz de 15 puntos que aborda los programas nuclear y de misiles balísticos, dos de los principales focos de desacuerdo.
Al respecto, Irán anunció que respondió a Washington a través de intermediarios y espera las consideraciones de la otra parte.
Según informó la agencia de noticias iraní Tasnim citando una fuente informada, las condiciones de Irán para poner fin a la guerra incluyen todos los frentes y el estrecho de Ormuz. Además, expone la necesidad de terminar la agresión y los asesinatos, crear condiciones concretas para garantizar la no repetición del conflicto, asegurar el pago de las pérdidas y las reparaciones, definiéndolas claramente.
En esa misma línea, exige implementar un alto al fuego en todos los frentes, incluyendo a las facciones de la Resistencia que participaron en los combates en toda la región.
La agencia Tasnim enfatizó que el ejercicio de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz es un «derecho natural y legal» y seguirá siéndolo, pues sirve como garantía para que la otra parte cumpla con sus compromisos.
Según especificó el informe, estas condiciones son independientes de las demandas presentadas durante la segunda ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos celebrada en Ginebra, días antes de la agresión estadounidense-israelí contra la República Islámica.
