Fuentes iraníes señalan que no hay planes de viaje a Pakistán y advierten sobre una posible “puesta en escena” en las negociaciones.
El equipo negociador de Irán no tiene, por el momento, ningún plan para viajar a Pakistán, informó la agencia Fars al dialogar con una fuente bien informada
Por su lado, informes rusos advirtieron a Irán de considerar seriamente la posibilidad de una “operación mediática” y un escenario de “engaño” por parte del adversario con el objetivo de preparar el terreno para una nueva ronda de ataques.
Para el asesor del líder de la Revolución y de la República Islámica de Irán, Mohammad Mokhber, la diplomacia no constituye una demanda del pueblo si no actúa como extensión del terreno y de su capacidad.
Según Mokhber, Irán permanece vigilante para evitar que las negociaciones se conviertan en una cobertura de una estrategia de desgaste y de continuación del conflicto.
Cualquier error de cálculo del adversario podría activar la “disuasión final”, con una respuesta capaz de trascender la región y alterar las ecuaciones del orden internacional, enfatizó.
Pese a los anuncios desde Estados Unidos sobre el desplazamiento de su equipo negociador, Irán mantiene su decisión de no participar en conversaciones bajo las condiciones actuales.
La participación iraní está supeditada al cumplimiento de requisitos previos aún no satisfechos.
Entre los principales obstáculos mencionados figura el bloqueo naval, considerado por Teherán como un impedimento directo para cualquier avance diplomático.
Conforme al reporte, ese punto fue transmitido a través del mediador pakistaní a la parte estadounidense.
Estados Unidos planteó otras demandas y aspiraciones en los intercambios indirectos, lo cual deterioro las perspectivas de las conversaciones.
Desde la visión iraní, estas exigencias forman parte de un enfoque poco realista porque no tiene en cuenta los equilibrios del terreno ni la experiencia previa del conflicto.
Para la delegación iraní, sin un cambio de enfoque por parte de Washington y sin abandonar los «errores de cálculo», las negociaciones serían una pérdida de tiempo.
En este sentido, Teherán cescribió el proceso como una posible “farsa estadounidense” si no son eliminados los obstáculos fundamentales y no establece un marco aceptable para ambas partes.
