Fuerzas de Irán atacan la base estadounidense de Al-Azraq en Jordania y destruyen complejos de soporte logístico y militar de Washington en la región.
La Guardia Revolucionaria iraní anunció el miércoles un ataque contra la base estadounidense en Al-Azraq, Jordania, afirmando que se trató de una represalia por los bombardeos de Washington, muchos de los cuales se llevan a cabo utilizando sus puntos militares ubiucados en territorio jordano.
El ataque destruyó hangares que albergaban cazas F-15, F-16 y F-35, y eliminó varios drones MQ-9 Reaper estadounidenses estacionados en la base.
Asimismo, anunció el incendio y destrucción del principal centro logístico y de apoyo militar estadounidense para Asia Occidental, ubicado en Mina Abdullah, Kuwait, confirmando que sus operaciones militares continuarán.
La Guardia declaró además que sus fuerzas atacaron el centro de mando y control estadounidense, grandes almacenes de repuestos y equipo militar, y tanques de combustible pertenecientes a la Quinta Flota de Estados Unidos en Bahréin, en respuesta a acciones hostiles de Estados Unidos.
Añadió que el ejército estadounidense desplegó sus fuerzas en el Océano Índico anoche y se atribuyó el control del estrecho de Ormuz, señalando que estas acciones han cerrado las rutas marítimas y privado al mundo del petróleo y el gas de la región.
La Guardia Revolucionaria enfatizó que las operaciones de represalia continuarán y que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos cese sus acciones hostiles. Advirtió que Washington debería esperar el cierre de otras rutas de exportación de petróleo y gas que benefician sus intereses y los de sus aliados.
Afirmó que «o todos los países de la región exportan su petróleo y gas, o nadie lo hace», y agregó que sus fuerzas continúan controlando los campos de batalla con firmeza e infligiendo «humillación y derrota» a Estados Unidos.
Por su parte, el ejército iraní anunció la ejecución de la octava fase de la Operación Rayo mediante una nueva oleada de ataques con drones contra bases estadounidenses en la región.
Explicó que los ataques incluyeron la base Azraq en Jordania, donde drones suicidas atacaron posiciones de aviones de combate F-18, así como grandes depósitos de armas pertenecientes al Ejército de los Estados Unidos.
