«Chihuahua Intifada» convoca a marchar el sábado 1 de agosto a las 6 de la tarde, iniciará en el parque Revolución hasta la Junta Central de Agua y Saneamiento
Chihuahua. Tras denuncias públicas y falta de claridad en los convenios firmados por autoridades chihuahuenses con empresas israelíes y el carácter colonizador de estas empresas, en Chihuahua comenzó a generarse un malestar público que ha brincado al espectro nacional.
La acciones jurídicas y bélicas que Israel aplica en territorios ocupados con el uso del agua, así como el control administrativo y técnico en otros países donde se le ha dado entrada, como Argentina, India o Chipre entre otros, ha despertado un temor y cuestionamientos que las autoridades involucradas no han aclarado y por el contrario sostienen que se trata de una transferencia de tecnología, sin embargo se especula sobre la legalidad de estos convenios.
El colectivo «Chihuahua Intifada» ha convocado a una marcha pacífica que se suma a otras acciones que se realizarán en otros estados, el 1 de agosto en rechazo a estos convenios de las autoridades chihuahuenses con las empresas israelíes, esta marcha se realizará a las 6 de la tarde desde el parque Revolución y realizará varias paradas hasta llegar a las oficinas de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS).

La Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) de Chihuahua mantiene un acuerdo de colaboración con Israel, el plan de cooperación entre la Agencia Israelí de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Mashav) del Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país y la JCAS de Chihuahua que se firmó en 2023.
Sin embargo, en 2025, el titular de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Chihuahua, Alan Falomir (quien aspira a la alcaldía de Chihuahua), firmó un convenio que se realizó entre el órgano descentralizado del agua y la empresa israelí IOSight, lo que generó malestar y criticas en redes sociales, por la nueva presencia de empresas de origen israelí, al tiempo que el ente sionista utiliza la administración del agua como arma de guerra en los territorios ocupados de Palestina.
De acuerdo a Falomir, se trata de un programa piloto para reducir el desperdicio de agua y los tandeos en la mancha urbana, luego que la falta de agua es una constante en la mayor parte de las colonias de Chihuahua, sobre todo en la temporada de calor donde la falta del liquido ocasiona una problemática social que frecuentemente la JMAS rechaza.
El proceso de privatización del agua en Chihuahua tomó fuerza en la administración del gobernador Javier Corral y el presidente Enrique Peña Nieto, mientras que lo federal el ex delegado de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) Kamel Athie Flores promovía el descongelamiento de una iniciativa de reforma a la Ley General de Aguas Nacionales, la cual había sido detenida en el Congreso de la Unión, al ser considerada una ley privatizadora del recurso donde se priorizaba la comercialización y no el uso como derecho humano; en Chihuahua Javier Corral promovía una reforma estatal donde se reestructuró a la Juntas de Aguas para permitir una mayor participación de los empresarios en los consejos de administración de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) y la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), de igual forma se promovieron esquemas de inversión privada para el diseño, construcción, financiamiento y mantenimiento de infraestructura hidráulica y plantas tratadoras de aguas residuales, lo que abrió la puerta a que en la actualidad el gobierno de Eugenia Campos haya permitido la injerencia de las empresas israelíes.

