La ministra de Transportes australiana confirma que su país no enviará buques de guerra al estrecho de Ormuz a pesar del llamamiento de Donald Trump.
La ministra australiana de Transportes, Catherine King, anunció este lunes que su país no enviará buques de guerra al estrecho de Ormuz.
«Australia no participará en ninguna misión de seguridad de la navegación en dicha vía marítima», confirmó y precisó que su gobierno ya ha dejado claro el alcance de su contribución en materia de seguridad.
El apoyo de Canberra se limita por el momento a los Emiratos Árabes Unidos, mediante el suministro de aeronaves para labores de defensa, especialmente ante la presencia de un número considerable de ciudadanos australianos en la región.
«No enviaremos ningún buque al estrecho de Ormuz. Somos conscientes de la importancia del asunto, pero no hemos recibido ninguna solicitud al respecto y no participaremos en ello», agregó la titular
El presidente estadounidense Donald Trump instó a varios países a desplegar fuerzas navales en la zona para escoltar petroleros a través del estrecho de Ormuz, por el que transita aproximadamente el 20 por ciento del suministro mundial de combustible.
Consultada sobre si el gobierno australiano recibió alguna petición formal de enviar un buque de guerra al estrecho, King confirmó no tener conocimiento de solicitud alguna en ese sentido.
En la misma jornada, Trump advirtió que la OTAN enfrentará un «futuro muy sombrío» si sus aliados no colaboran en la reapertura del estrecho de Ormuz, lanzando un mensaje directo a los países europeos para que se sumen a sus esfuerzos militares frente a Irán.
Por su parte, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi también anunció que Tokio «no tiene planes en estos momentos de enviar buques de guerra para escoltar embarcaciones en Oriente Medio».
Irán ha consolidado su control sobre el estrecho sin llegar a cerrarlo formalmente. Según ha reiterado en diversas ocasiones la ausencia de tráfico marítimo en el estrecho obedece a la tensión generada por la agresión militar estadounidense e israelí contra el país.
