Actores militares y civiles que contaron con financiamiento externo quisieron asesinar a autoridades, desestabilizar la nación y provocar una intervención militar.
El ministro de Seguridad de Burkina Faso, Mahamadou Sana, ofreció este miércoles detalles sobre la reciente desarticulación por los servicios de inteligencia y defensa de un complot que pretendía eliminar a altos mandatarios, incluido el jefe de Estado, capitán Ibrahim Traoré, generar desestabilización y provocar una intervención militar externa en esa nación del Sahel.
Durante una comparecencia en televisión, Sana confirmó que el pasado 3 de enero fue abortado un intento de golpe de Estado fraguado entre actores militares y civiles, que contó con financiamiento proveniente del exterior. Afirmó que la situación se encuentra bajo control, mientras continúan las investigaciones y las detenciones de presuntos implicados.
Prevista para las 23H00 hora local de ese día, la intentona comprendía asesinatos selectivos de autoridades civiles y militares, comenzando por Traoré, a quien intentarían eliminar tiroteándolo a quemarropa o con el uso de explosivos que harían estallar en su residencia.
De acuerdo con Sana, el plan incluía neutralizar una base de drones para anular cualquier capacidad de reacción del Gobierno. A continuación, los golpistas —que contaban con una red militar y otra civil— tenían la intención de provocar una intervención militar extranjera. La red militar de los complotados tenía la misión de reclutar uniformados y crear grupos de acción, en tanto que la segunda se enfocó en captar civiles para acompañar a los golpistas durante el desarrollo de su plan.
La autoridad identificó al exteniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba como el principal instigador de la operación. Añadió que fue responsable de concebir el plan, recaudar fondos y reclutar cómplices. Aseguró que una parte significativa del dinero para apoyar la escalada provino del extranjero, en particular de Costa de Marfil, de donde se hizo en fecha reciente una transacción de 70 millones de francos marfileños (alrededor de 125.000 dólares).
Acerca de las investigaciones en curso, Sana comentó que tratan de identificar las ramificaciones de la red golpista y que todos los involucrados rendirán cuentas ante la ley. Asimismo, elogió la patriótica movilización popular la noche del complot en Uagadugú (capital) para proteger a Traoré y abortar la asonada y agradeció a los fuerzas de defensa y seguridad por su rápida acción. En paralelo, pidió a la población mantener la calma, redoblar la vigilancia y ejercer discernimiento para evitar ser utilizados en actos contrarios a la institucionalidad.
Burkina Faso avanza en un proceso de integración regional junto a Malí y Níger. Las tres naciones crearon la Asociación de Estados del Sahel, proceso que tiene sello anticolonial, refuerza la soberanía y el panafricanismo y no es bien visto por las antiguas metrópolis que durante siglos expoliaron a África.
Además de activar un banco de desarrollo y un pasaporte unificado, se han propuesto crear una radio y una televisora del Sahel, fomentar la conexión aérea y ferroviaria, estimular el comercio e inversiones, y articularon una fuerza conjunta de 5.000 efectivos para hacer frente a grupos armados terroristas. Sobre la violencia extremista, tienen consenso en que es fomentada por el imperialismo.
Asimismo, los tres países han hecho saber que se apoyarán militarmente entre sí si ven amenazadas sus soberanías por actores externos.
