Irán reporta 230 muertos y más de 600 centros educativos destruidos desde el inicio de la agresión conjunta de Estados Unidos e Israel.
Un total de 230 estudiantes y profesores perdieron la vida y otros 177 alumnos y miembros del personal educativo resultaron heridos desde el inicio de la agresión estadounidense-israelí contra Irán.
Según Ministerio de Educación de la República Islámica, más de 600 instalaciones educativas y culturales quedaron destruidas como resultado de los ataques.
Al comienzo de la ofensiva, a finales de febrero, aviones de guerra bombardearon la escuela Al‑Shajara Al‑Tayyiba, en la ciudad de Minab, provincia de Hormozgan.
La agresión dejó más de 168 muertos, entre ellos más de 100 niños. Autoridades iraníes hallaron en el lugar restos de misiles Tomahawk de fabricación estadounidense.
Según The New York Times, una investigación militar preliminar estadounidense concluyó que Washington fue responsable del ataque.
Organizaciones mundiales también reaccionaron. Amnistía Internacional exigió que los responsables del ataque aéreo contra la escuela rindan cuentas, calificándolo de ilegal y letal.
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, describió como crímenes de guerra los ataques contra hospitales y escuelas en Irán y Líbano.
La Media Luna Roja Iraní informó que la agresión dañó 292 instalaciones médicas y de ayuda humanitaria, incluidos hospitales, y provocó la muerte de 22 trabajadores sanitarios y 113 heridos.
