El canciller chino Wang Yi destacó la independencia de México ante las presiones de Washington y acordó profundizar la cooperación multilateral con el Sur Global.
El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, afirmó que los nexos bilaterales entre su país y México no están dirigidos contra terceros ni deben ceder ante presiones externas, en un contexto marcado por las exigencias diplomáticas de Estados Unidos sobre la región.
Durante el encuentro oficial en Beijing, el canciller chino manifestó a su homólogo mexicano, Roberto Velasco Álvarez, el respaldo absoluto de su gobierno a la soberanía, independencia y seguridad de la nación latinoamericana y rechazó cualquier intento de injerencia extranjera en sus decisiones de política exterior.
Por su parte, el canciller mexicano realiza su primera visita oficial a la capital china desde su nombramiento en abril. Desde el gigante asiático subrayó el respeto mutuo a la igualdad soberana y ratificó la disposición de su país para fortalecer los intercambios de alto nivel, establecer mecanismos bilaterales y ampliar la cooperación práctica.
Asimismo, ambas delegaciones señalaron que la organización del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en México, previsto para el año 2028, representará un hito histórico para consolidar la función de la nación latinoamericana como puente estratégico entre América y Asia.
Respecto a la agenda multilateral, Wang Yi enfatizó la convergencia de posturas entre ambas naciones en diversos asuntos internacionales, reafirmando la voluntad de Beijing de coordinar estrategias defensivas para proteger sus intereses legítimos e impulsar la unidad del Sur Global.
Como muestra de este acercamiento, la representación mexicana anunció la apertura de un nuevo consulado en Chongqing, una de las mayores ciudades del suroeste chino.
La cita diplomática coincide con el diálogo bilateral entre México y la administración Trump para cerrar acuerdos comerciales antes de negociaciones trilaterales con Canadá, tras el colapso del diálogo entre Ottawa y Washington provocado por los condicionamientos estadounidenses dirigidos a obstaculizar el comercio con China.
