Chihuahua. El presidente municipal Marco Bonilla solicitó al cabildo la aprobación de un nuevo endeudamiento por 150 millones de pesos, para construir el bulevar «Luis H. Álvarez«, que recorrería el exterior de la mancha urbana desde la entrada de Cuauhtémoc hasta por la zona de Sacramento, al norte.
El dictamen fue aprobado por la mayoría de los regidores del PAN, PRI, MC, PVEM y PRD, mientras que los tres regidores de morena votaron en contra, al considerar que el proyecto puede comprometer a una deuda pública a largo plazo.
Cabe destacar que el dictamen aprobado, no contempla los intereses, comisiones y demás accesorios que se establecerán en el instrumento mediante el cual se formalice el o los financiamientos que el Municipio decida contratar con sustento en el decreto.
Los regidores de morena dejan en claro que su postura no es un rechazo al desarrollo de infraestructura para la ciudad, sino una decisión responsable frente al endeudamiento público y la obligación de cuidar las finanzas municipales.
Asimismo, se advirtió que tampoco existe claridad sobre el costo financiero total del crédito, el cual contempla una tasa variable que podría incrementar el monto que terminarán pagando las y los chihuahuenses en los próximos años.
Otro de los puntos señalados fue que el proyecto únicamente contempla una primera etapa, sin informar cuánto costará la obra completa, cuántas fases adicionales existirán ni cómo se financiarán en el futuro.
La bancada reiteró que las decisiones relacionadas con deuda pública deben tomarse con responsabilidad, transparencia y sustento técnico, garantizando siempre que el interés público esté por encima de cualquier otro interés.
Según el dictamen aprobado al interior de la Comisión de Hacienda y Planeación, el monto sería destinado a la construcción de vías de comunicación en el rubro 615; y otra parte, al rubro 617, referido a las instalaciones y equipamiento en las construcciones.
También se autorizó para que los mecanismos afectados para el pago de la obligación, son las que deriven de las participaciones presentes y futuras que en Ingresos Federales le correspondan al Municipio del Fondo General de Participaciones, conforme a lo establecido en la Ley de Coordinación Fiscal.
La deuda pasaría a la administración municipal siguiente, es decir, a quien gobierne la capital entre 2027 y 2030 pues el dictamen señala el pago a más tardar el primer día hábil bancario de septiembre de dos mil treinta.
